PSICOTERAPEUTA MYRIAM YALI ROMERO
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5 CONSEJOS PARA LOS BERRINCHES

Berrinche

¿Por qué mi niño actúa así? ¿Qué es normal? ¿Cuándo debo preocuparme? ¿Dónde busco ayuda? ¿que puedo hacer?

Los niños pequeños que tienen entre dos y tres años son divertidos, creativos y nos da mucha alegría verlos desarrollarse y crecer. Pero a veces también son un desafío increíble. Los berrinches y rabietas son comunes a esta edad porque los niños se van independizando y desarrollan sus deseos y necesidades. No pueden expresar fácilmente con palabras lo que quieren decir y suelen sentirse frustrados. ¿Cuántas veces le ha pedido a su hijo que se levante mientras se aferra al suelo y grita «NO?» Es bueno recordar que los niños pasan por cambios de comportamiento difíciles de controlar para los padres y que es normal que la mayoría de los niños pequeños quieran hacer las cosas a su manera. Cómo evitar una crisis es algo difícil para los padres ocupados y hacerle frente a la tormenta de un berrinche resulta agotador. ¿Qué hacer?

  1. Mantenga la calma. La ola gigantesca de emociones pasará. No se hunda en ella ni forme parte de la tormenta.
  2. Dele un abrazo al niño o cárguelo. A veces ayuda darles un abrazo apretado.
  3. Vaya a un lugar tranquilo. Cambie de habitación. Cambie de escenario. Salga del lugar si es posible.
  4. Ignore el berrinche pero no se aleje. Deje que se canse. Luego bríndele su apoyo.
  5. Cambie de actividad. Sugiera algo nuevo.

¿QUÉ SON LOS BERRINCHES?

A los niños pequeños les es muy difícil controlar sus emociones. Cuando se sientes frustrados o furiosos, lloran, gritan o tiran patadas fuertes contra el piso. Esto es un berrinche. Estas rabietas son una parte normal del desarrollo del niño. Suelen comenzar entre los 12 y 18 meses de edad y empeoran entre los 2 y 3 años. Los berrinches van desapareciendo cuando los niños aprenden a usar mejor las palabras para comunicarse.

¿QUÉ ES “NORMAL?”

  • Los berrinches son comunes. Son una parte normal del desarrollo del niño. La mayoría de los niños entre 1 y 4 años los tienen.
  • Los niños pequeños desafían las reglas una y otra vez.
  • Compartir no es fácil.
  • Los niños pequeños necesitan muchas actividades divertidas para mantenerse ocupados.
  • Los niños pequeños necesitan seguir una rutina para comer y dormir.

¿QUÉ PUEDO HACER?

Es bueno ignorar los berrinches y ayudar a los niños a que aprendan a controlar su frustración. Saber lo que provoca los berrinches nos ayuda a anticipar y evitar la situación en el futuro o a planificarnos mejor. Mantener la calma nos ayuda. Si usted no puede mantener la calma, trate de salir de la habitación por unos minutos. La distracción también ayuda. Comience un juego nuevo o escoja un libro o juguete diferente. A veces algo tan simple como cambiar de lugar evita el berrinche. Si está adentro de un local, trate de sacar al niño afuera para que juegue y distraiga su atención. A veces también ayuda aislar al niño y darle tiempo a que se calme. Alejarlo del problema le da tiempo a solas para calmarse. No se aleje y apóyelo luego. Es fácil ceder y complacer al niño sólo para terminar con su berrinche y los padres se sienten culpables por decirles que no al niño. Pero es importante establecer las reglas y mantenerlas firmemente. Cuando los padres cambian las reglas, a los niños les resulta más difícil entender qué reglas son firmes y cuáles no.

La mayoría de los niños van dejando atrás estos berrinches. Van aprendiendo a controlar las emociones que los llevan a tener berrinches. Si las rabietas continúan o comienzan durante los años de escuela, es posible que existan otros problemas. Sería útil hablar con alguien sobre esto.

¿PUEDO AYUDAR?

  • Sí, hable con el médico si:
  • Le preocupan los berrinches de su hijo.
  • Los berrinches de su hijo se convierten en un comportamiento violento que le hace daño al niño o a otras personas o cosas.
  • Tiene problemas para controlar el comportamiento de su hijo, sobre todo si usted cree que le hará daño al niño.
  • Recuerde:  Cuando su hijo tenga uno de los peores berrinches, lo más importante que usted puede hacer es mantener la calma y esperar a que se le pase. No deje que el comportamiento del niño le haga perder el control a usted también.
  • Ayude al niño a encontrar un lugar tranquilo donde calmarse. Dele un juguete favorito para sosegarle.